lunes, 9 de abril de 2012

Coaching, el camino hacia el éxito profesional

Cada vez más está sonando en el mundo empresarial la palabra “coaching”. Cada vez es mayor la popularidad del coaching en España (en países como Estados Unidos, el coaching es ya una metodología integrada en el mundo empresarial). Cada vez son más las empresas y los empresarios o directivos españoles que recurren al coaching y, más concretamente, a la figura del coach. Pero. ¿qué es esto del coaching?. Para abordar la temática del coaching es bueno hacerlo a través de cuatro preguntas: ¿Qué es el coaching? ¿Qué aporta el coaching a la empresa o al cliente? ¿Cuáles son los principales usos del coaching ejecutivo y personal? y ¿Cuáles son los beneficios del coaching ejecutivo y personal?

En cuanto a la primera pregunta, ¿Qué es el coaching? La metodología del coaching tiene su origen en la disciplina utilizada por Sócrates en la antigua Grecia (Sócrates ha sido el primer coach de la historia). Sócrates utilizaba fundamentalmente el diálogo y las preguntas con sus alumnos para provocar que ellos mismos reflexionen en busca de la toma de conciencia y la adquisición de un nuevo conocimiento orientado a la toma de decisiones y consecución de objetivos. En la actualidad, el coaching es la herramienta más poderosa para mejorar el rendimiento de las personas y de las organizaciones. Con el coaching, el cliente o coachee aumenta su conocimiento, aumenta su rendimiento y mejora su calidad de vida. Hoy en día el coaching está entrando cada vez más en el mundo de las empresas y de las personas, pues cada vez son más las personas y ejecutivos o empresarios que solicitan la ayuda de un coach para mejorar tanto su vida personal como profesional. En campos, como el deporte, es normal ver a los deportistas de más alto nivel, y que están obteniendo magníficos resultados (Rafael Nadal y Michael Phelps son algunos ejemplos), recurrir a la presencia no sólo de un preparador físico sino también de un coach para la preparación mental. Existen muchas definiciones sobre coaching, pero la más aclaratoria es la perteneciente a la International Coach Federation (ICF) que es la asociación internacional más importante en coaching. Para la ICF, “el coaching consiste en trabajar junto con los clientes o coachees en un proceso creativo y estimulante que les sirva de inspiración para maximizar su potencial personal y profesional”. Otra buena definición de coaching es la mencionada por John Whitmore. Para John Whitmore, el coaching “consiste en ayudar a alguien a pensar por sí mismo, a encontrar sus respuestas, a descubrir dentro de sí su potencial, su camino al éxito (…) sea en los negocios, en las relaciones personales, en el arte, el deporte, el trabajo (…)”

Uno de los errores más comunes y, que ha llevado a confusión, ha sido la traducción al español de la palabra “coaching” y, así, ha sido traducida erróneamente como “entrenamiento”. Pero esto es un grave error, pues el coach no entrena al cliente o coachee. El coach no orienta al cliente o coachee. El coach no da consejos al cliente o coachee. El coaching no debe entenderse como “entrenamiento” sino que el coaching es sinónimo de “aprendizaje”. La finalidad del coach no es la de “entrenar” al cliente o coachee sino que el coach promueve la reflexión en el cliente (coachee) para que sea él quien encuentre nuevas alternativas y posibilidades para mejorar sus acciones y, en consecuencia, conseguir su objetivo, solucionar su problema o mejorar sus resultados.

El coach no aconseja ni orienta al cliente porque el coaching parte de la idea de que el cliente o coachee cuenta con todo lo necesario para alcanzar sus objetivos. Es decir, nadie mejor que el cliente respecto del conocimiento de si mismo, nadie mejor que el cliente conoce su empresa, nadie mejor que el cliente conoce el problema a solucionar, y por tanto, nadie mejor que el cliente o coachee conoce la solución o la respuesta para conseguir aquello que quiere lograr, para conseguir su objetivo. El coach, a través de la reflexión, mediante preguntas poderosas, ayuda al cliente a darse cuenta de lo que no está viendo. Le ayuda con “sus puntos de ceguera”, y es entonces cuando el cliente descubrirá otra forma de ver las cosas, y esto le aportará nuevas soluciones, que estaban ahí, pero que antes sencillamente no veía para conseguir el objetivo que pretendía.

Hay una frase que define claramente la misión del coach, “lo mejor que se puede hacer por los demás no es enseñarle tus riquezas sino hacerles ver las suyas”, y este es el papel fundamental del coach. Existe también la idea errónea de que se debe recurrir a coaching cuando hay un problema personal o profesional, y esto no es así pues el coaching es también una herramienta de desarrollo para lograr la excelencia personal y/o profesional.

Respecto de la segunda pregunta, ¿qué aporta el coaching a la empresa o al cliente? En la situación de crisis que vivimos en la actualidad, es necesario un cambio que posibilite nuevas soluciones y opciones para las personas y las organizaciones. La demanda del coaching, en la actualidad, por parte de las empresas y de las personas y profesionales, tiene que ver con la necesidad de prepararse y adaptarse a cambios que exigen de sus profesionales nuevas formas de actuar. Esta capacidad para el cambio requiere de profesionales dentro de las organizaciones comprometidos con el objetivo a lograr, capaces de pensar por sí mismos y con autonomía suficiente para tomar decisiones y dar respuesta rápidamente a las necesidades que surjan, y aquí el coaching tiene mucho que decir. Pero, en definitiva, ¿para qué el coaching? Para responder a esta pregunta es bueno recurrir a lo que se conoce como la formula de Alto Rendimiento (High Perfomance). Dicha formular consiste en:


Alto Rendimiento

(High Perfomance) = C x C x C



(High Perfomance) = C x C x C




Como se puede ver, la fórmula del Alto Rendimiento en una empresa es el resultado de una multiplicación. Si alguno de sus componentes (en este caso, cualquiera de las tres C) es 0, el resultado de la misma será 0. Al mismo tiempo, cuanto mayor sea cualquiera de las tres C, mayor será el resultado (por lo que podemos concluir que las tres C son igual de importantes, no hay ninguna más importante que otra).

En cuanto al significado de las C, hay que decir lo siguiente: la primera C representa los conceptos dentro de los cuales están la misión, visión y objetivos de la empresa, y aquí el coaching no puede hacer nada. La segunda C representa las competencias técnicas dentro de las cuales estarían los conocimientos y habilidades de los empleados o trabajadores, y aquí el coaching no puede hacer nada. La tercera C es el compromiso dentro del cual estarían la confianza en uno mismo y en los demás, la coherencia, la complicidad, la comunicación, la coordinación, la creatividad y la cooperación, y aquí el coaching puede hacer muchísimo, esta es la C de Coaching. Esta tercera C, el compromiso, es la gran olvidada en las empresas, pues las empresas o personas invierten mucho en los conceptos (saben dónde quieren ir, saben cuál es su misión) y tienen trabajadores con conocimientos y habilidades fantásticas y, por tanto, tienen las dos primeras C, pero no consiguen buenos resultados porque se olvidan de la tercera C que es el compromiso. Como ya hemos comentado, la formula del Alto Rendimiento es una multiplicación, por lo que si alguno de sus componentes es 0 o tiene un valor bajo, esto afectará al resultado de la misma. Esta fórmula se ve claramente en los deportes y así hay equipos que poseen las dos primeras C (es decir, saben lo que quieren, saben donde quieren ir y tienen magníficos jugadores) pero no logran buenos resultados porque les falta la tercera C que es la del compromiso por parte de sus jugadores. Y así, es curioso ver como equipos que no ganan ningún título en una temporada, con el cambio de entrenador, el cual tiene presente la tercera C (el compromiso), ese equipo con esos mismos jugadores consiguen ganar títulos como ha sido el caso actual del F.C. Barcelona de la mano de Pepe Guardiola, que ha ejercido como un magnífico coach.

En cuanto a ¿cuáles son los principales usos del coaching ejecutivo y personal? Las principales demandas de coaching son para:

- Fortalecer el desempeño profesional

- Desarrollar capacidades de comunicación

- Desarrollar capacidades de liderazgo

- Clarificar objetivos y estrategias

- Aumentar la implicación de las personas

- Fomentar proactividad para afrontar retos

- Gestión del cambio

- Mejorar toma de decisiones

- Nuevas perspectivas sobre retos actuales

- Gestión del tiempo

- Potenciar creatividad e innovación

- Conciliar vida profesional y personal: en la actualidad mucha gente recurre al coaching con esta finalidad

Si bien estas son las principales demandas para el uso del coaching, el coaching también puede ser útil para muchos otros temas. Siempre que el cliente quiera conseguir algo, es decir, tenga un objetivo personal y/o profesional que quiera alcanzar y no sepa, o no encuentre el camino para alcanzarlo, ahí puede ser útil el coaching.

Por último, ¿cuáles son los beneficios del coaching ejecutivo y personal? Se calcula que la rentabilidad del coaching está entre el 600% y el 1000% del tiempo y el dinero invertidos. El grado de satisfacción que muestran los clientes es de satisfechos (58%) y muy satisfechos (23%). Otros beneficios que también destacan son (1):

- El coaching logra un retorno sobre la inversión de 6 veces sobre su coste

- Mejora las habilidades del cliente para colaborar creativamente

- Mejora la capacidad del cliente para gestionar la incertidumbre

- El cliente logra responder más fácilmente a los cambios

- El cliente se responsabiliza para tomar su propia dirección

- Proporciona al cliente alcanzar sus objetos en menor tiempo

- Mejora la toma de decisiones

- Mejora las relaciones en el trabajo

- Mejora la calidad de vida en el trabajo

- Proporciona mayor seguridad en uno mismo

- Fomenta en el cliente el auto-aprendizaje dentro de la empresa para explotar sus fortalezas y su potenc

http://www.coachingmagazineinternational.com/archivos/coaching-el-camino-hacia-el-exito-profesional

Neuro Coaching

Las más recientes investigaciones sobre los procesos cerebrales implicados en la conducta y decisiones humanas, están mostrando que las “nuevas herramientas” no están fuera, sino dentro de uno mismo y por lo tanto el éxito en el tercer milenio se halla más en dejar de aplicar aprendidas o nuevas recetas, fórmulas, prácticas y métodos, para ser generadores y renovadores de esas fórmulas, desde una perspectiva cualitativamente diferente, basada en la creación de soluciones.

Se está dando un salto cuántico en el ser humano como tal. Hoy el “cerebro planetario” a partir de las características de las nuevas generaciones, la comunicación en redes sociales, visiones y comportamientos globales, dispone de infinidad de estímulos que le permiten generar infinidad de conexiones neuronales que no eran posibles décadas atrás.

El coach necesita adentrarse y ser parte de esta nueva perspectiva, de este nuevo ser yendo más allá de su hacer, de sus decisiones y metodologías de trabajo, integrando principalmente nuevas perspectivas que necesariamente han de ser interdisciplinarias –por la complejidad de los fenómenos humanos-, y su propia interioridad, para acceder a un tipo de información cualitativamente diferente a su cognición conciente.

El capital más valioso de un coach (como de cualquier profesional) hacia el futuro es y será su propio ser. Practicar la autoobservación de sus propios procesos mentales le dará la posibilidad de reconocer sus reacciones, sus tendencias naturales, las rutinas en sus funciones, las limitaciones en sus capacidades, las distorsiones en la percepción y por ende en la conducta y de buscar la variedad, el aprendizaje y crecimiento permanente y con ello el crecimiento de su cerebro, en nuevas redes neuronales que a su vez son la base de sus capacidades.

El coach necesariamente deberá seguir profundizando en su conocimiento de técnicas, recursos, métodos, ciencia y teorías del comportamiento humano, pero deberá adicionar a este conocimiento externo un profundo conocimiento interior, para ser capaz de reconocer, utilizar, hacer aflorar y desarrollar todo el cúmulo de recursos con que cuenta interiormente y que están más allá de la conciencia.

La conexión humana va mucho más allá de nuestro contacto a nivel conciente y mucho más allá de lo que podemos discernir sólo basados en nuestros sentidos externos. También se da más allá del lenguaje, en otras formas más sutiles, intuitivas y hasta difíciles de precisar basados en la lógica y el pensamiento racional.

Los coaches necesitan realizar nuevas interconexiones entre ambos hemisferios cerebrales para ser ágiles en el empleo del tipo de información que cada uno de ellos procesa y para ser capaces de estimular también a ambos hemisferios en el cliente, de modo de facilitarle el acceso a su propia información intuitiva y racional.

Este nuevo tipo de autoconocimiento, implica desarrollar una forma de pensar diferente que excede sus rutinas neurofisiológicas y abre puertas para el desarrollo de la comunicación mental, la hipersensibilidad emocional en la captación de estímulos y el hiperdesarrollo de entramados neurales que sostienen la plasticidad de todos estos procesos.

Desarrollar la capacidad intuitiva, las formas de acceder a nuevos insights, explorar todo el material metaconciente con el cual enriquecer no sólo el entendimiento con el cliente, sino además mejorar los propios mecanismos decisorios y la certeza de sus elecciones, es un nuevo giro en el aprendizaje y desarrollo del nuevo coach: del neurocoach.

http://www.coachingmagazineinternational.com/archivos/neurocoaching

Qué es el Coaching?

La piscologia explora el pasado y asocia patrones hacia el presente para dar explicaciones, el coaching toma el presente y mira hacia el futuro, lo que se quiere para mañana y como lograrlo.
Que cada uno descubra como aprieta el zapato y que hacer para solucionarlo
http://www.youtube.com/watch?v=yKHHVXx2T9w

Clarificar lo que queremos porque lo que no queremos ya lo sabemos - Puente de conexión entre lo que somos y lo que queremos
http://www.youtube.com/watch?v=UzJ1wRoCs2k&feature=related

El Coaching, más allá de la moda

Al final de la década del 60 aparecen una serie de modelos teóricos que inundaron las organizaciones en respuesta a las necesidades de gestión empresarial. Muchos gerentes se sumaron inmediatamente a estas teorías y buscaron la manera de implementarlas en su organización.

Una de estas corrientes se conoce como coaching empresarial, una teoría que tiene sus orígenes en la eliminación de bloqueos mentales en deportistas. Su implementación en las empresas ha recorrido un camino importante en la búsqueda de estrategias orientadas al incremento de los desempeños de las personas y equipos que integran las organizaciones. Hoy en día encontramos que el término se utiliza en diversos espacios académicos, organizacionales y políticos. Se trata, como propone el escritor Stephen Covey, de un proceso de va de adentro hacia afuera y permite asegurar comportamientos que se mantienen en el tiempo porque son la expresión de las capacidades que ya están instaladas en las personas.


A medida que el coaching fue tomando fuerza en las organizaciones y posicionándose como una alternativa en la gestión del talento humano, emergieron diversos "expertos" que convirtieron el tema en un negocio. Sin lugar a dudas les ha dejado grandes beneficios económicos y al mismo tiempo grandes decepciones a quienes evidencian que después de mucho tiempo y dinero, los resultados no satisfacen ni se ajustan a las expectativas iniciales, pues se dejan llevar por la tentación de estar a la moda sin verificar si el remedio que buscaron era el requerido para su enfermedad.

Muchas compañías someten a sus directivos a sesiones y programas de coaching con la esperanza de encontrar una solución rápida a los problemas de gestión y desempeño, sin embargo estamos asistiendo a la pérdida gradual pero sostenida de credibilidad y confianza en esta herramienta, por cuanto los resultados no son necesariamente los esperados.

En este proceso se produce una selección orientada precisamente a encontrar en los ejecutivos el desarrollo de las habilidades necesarias para mejorar su desempeño en la gestión que se les designa. Esta selección, en muchas ocasiones, omite la evaluación previa de las competencias subyacentes en estos directivos. De tal manera que el proceso puede estar bien diseñado, el entrenador puede tener las mejores cualidades y capacidades, e incluso pueden asignarse tiempos y espacios suficientes, pero si la persona no cuenta con las potencialidades, todo terminará siendo más que un ejercicio de buenas voluntades con propósitos de enmienda, que al poco tiempo será olvidado y se regresará al comportamiento anterior del entrenamiento.

Volviendo a la expresión de Peter Senge, "es preciso brindar todas las condiciones externas necesarias para permitir que los desempeños de las personas, se conviertan en contribuciones que agreguen valor a la gestión y permitan hacer de estas conversaciones espacios útiles en el desarrollo de las competencias que la organización ha identificado como claves para ser más competitiva en el mercado".

Sin embargo, la forma importa tanto como el fondo, lo cual implica que no basta con tener un buen entrenador si el jugador no tiene las habilidades, nada habrá para desarrollar y se pueden perder muchos recursos que llevarán a considerar que efectivamente el coaching tampoco es la solución.

Finalmente quiero hacer un breve comentario sobre la importancia que tiene para las organizaciones convertir a los jefes en auténticos capacitadores de sus equipos de trabajo. Ellos son la primera instancia a la recurren los colaboradores, y sin embargo, son muchas las ocasiones en que los jefes no tienen la capacidad de escuchar de modo proactivo a los miembros de su equipo, perdiendo así la oportunidad de ganar ascendencia y credibilidad. El liderazgo que desempeña el gerente debe ir más allá del mandato organizacional, es una oportunidad de construir de modo conjunto los resultados, de reconocer en cada uno de sus colaboradores una fuente de innovación capaz de construir una cultura de calidad.
El coaching es mucho más que una moda y creo que llegó para quedarse, sin embargo, en este momento corre el riesgo de ser sustituido por nuevos modelos que prometen resultados más efectivos y en menos tiempo.

Por: José Manuel Vecino P.
Gerente de JOB MANAGEMENT VISION, consultor empresarial y docente universitario.



http://www.estrategialaboral.com/colombia/mundo_empresarial/el-coaching-mas-alla-de-la-moda/7442150