martes, 30 de abril de 2013

Amar es bailar, no hacer gimnasia





El doctor Rodolfo Llinás es el colombiano con mayor posibilidad de ser Premio Nobel de Medicina. Es el actual jefe de neurociencia del Hospital de Nueva York y es uno de los médicos que más ha estudiado y que más sabe del cerebro en el mundo.

¿Será posible algún día hacer trasplantes de cerebro?

No, absolutamente imposible. Y no porque si a uno le trasplantan un cerebro, no le estén trasplantando un cerebro, que a alguien se le tomó de su cuerpo. Es que usted desaparece como tal cuando le quitan el cerebro para ponerle uno nuevo. Una mano o el corazón pueden trasplantarse, pero el cerebro, nunca. Si yo me quito mi cerebro y me pongo el suyo, ya no soy yo, sino que soy usted.

¿Es posible en el futuro descubrir una vacuna contra el Alzheimer y el mal de Parkinson?

Sí, no sólo una vacuna, hay muchos tratamientos, de eso he venido hablando últimamente. Eso ya es mucho más real, porque el Parkinson es una enfermedad degenerativa, y el Alzheimer es una enfermedad degenerativa. Trabajamos la proteína de una persona como antes experimentamos con el cerebro de un calamar. Ya conocemos el mecanismo de la enfermedad y la solución es muy factible.

¿Pronto o muy lejana todavía?

Creo que es probable que en los próximos diez años haya una solución, que pueda encontrarse la curación. Tenemos una droga que sirve aunque no es perfecta, y porque sirve es que ya uno tiene más o menos arrinconada la enfermedad.

¿Usted ha señalado la posibilidad de una especie de vacuna para incitar el amor?

Me han preguntado mucho sobre eso, ¡pero cómo voy a decir semejante cosa! No existen vacunas contra una situación de ese calibre. El amor no es una enfermedad, no es un virus, ¿entonces a quién se va a atacar? ¿Y entonces qué es el amor? Es un estado funcional del cerebro. Y las bases del sentimiento no las entiendo aunque sé dónde están.

Además de las drogas y el alcohol, ¿es cierto que ser negativo también deteriora el cerebro? Es decir: ¿es dañino ser pesimista o amargado?

Ser pesimista o amargado es un estado del cerebro. No se puede ser triste sin cerebro. Entonces usted me pregunta si el estado general de la tristeza o la amargura deterioran el cerebro. Yo le diría que no, porque el cerebro ya está dañado: por eso es que está triste todo el tiempo, son funciones del cerebro que han evolucionado. Cuando uno está feliz es porque está relacionado con algo bueno. Es conveniente hacer cosas que le mejoren a uno la vida. Es importante la capacidad de reproducirse, la sensación de no sentir dolor. Aunque parezca obvio, generalmente uno se siente bien cuando deja de sentirse mal. Después de un dolor de cabeza, yo me siento fantástico porque ya no tengo dolor de cabeza.

¿A qué edad es más importante en el cerebro la educación?

La educación debe hacerse tan tempranamente como sea posible. A los niños hay que enseñarles a pensar, a que generen sus propias soluciones. Hay que enseñarles a que entiendan, pues el saber se pierde. ¿Acaso usted recuerda los afluentes del Caquetá? ¿Los estudió? Es inmensa la cantidad de cosas que aprendimos pero que no sabemos porque no tuvieron contexto. En la educación le queman a uno el cerebro. A los niños hay que enseñarles a pensar, es decir, enseñarles en contexto.

¿Se podrá llegar a leer alguna vez la mente humana, la de los demás?

Sí, ya lo hablamos: cableándolo, o con estímulos. Una vez trabajé en París y teníamos que llegar por la noche y el celador cerraba con llave, y entonces debíamos timbrar, y el celador nos echaba unas vaciadas tremendas: que ya estaba en la cama, que qué desgracia, y escupía y gritaba. Entonces dije: Vamos a hacer un experimento interesante: le llevamos una botella de vino. Entonces el celador cambió y cada noche nos recibía como a unos príncipes. Le cambiamos el modo de pensar, pues cambiar la manera de pensar es de lo más pendejo que hay! Ahora: que la gente se lo deje cambiar, es otro asunto, pues hay cosas que no son negociables. Es muy difícil, por ejemplo, convencer a otro para que mate a su mamá, aunque alguien existirá que lo haría muy fácilmente

Usted, que ha estudiado el cerebro, ¿cree que el suyo funciona mejor ahora que cuando era joven?

Mucho mejor cuando era joven. Lo que pasa es que ahora sé más. Bien se dice que el diablo sabe más por viejo que por diablo. El ideal es que yo pudiera tener el cerebro joven sabiendo todo lo que sé ahora. Si al cerebro le quitamos el conocimiento, sería botar a la basura un gran capital que me ha costado tanto trabajo.

¿Existe alguna fórmula para mejorar el cerebro?

Hay muchísimas. La principal: úselo. Si uno no usa el cerebro, éste se atrofia, como los músculos y como todo lo demás. Por ejemplo, no se meta esas borracheras espantosas ni consuma drogas. A mí me preguntan que si he consumido drogas. No he tomado droga de ninguna especie, lo máximo que me he tomado es un vino, drogas no, porque no me interesa, porque si yo veo los colores muy bien y no quiero que sean más claros, pues no me interesa. Esas gentes que se están metiendo ese tipo de drogas, ¡qué horror!, van a tener el cerebro podrido cuando tengan sesenta años, si es que llegan a los sesenta.

¿Se puede afirmar que algunas personas tienen el cerebro tan poderoso como para dominar a otras?

Es una buena pregunta sobre lo que es un cerebro poderoso. Si uno mira los animales, hay unos que son animales Alfa, líderes, y eso quiere decir que piensan un poco más rápido, que ven mejor, que oyen mejor, que para ciertas cosas son mucho mejores. Entonces todos los siguen. Una persona que realmente es un líder puede hacer las cosas mejor. Mire usted la importancia del liderazgo en las fuerzas armadas. El liderazgo es importantísimo, pero no es que sea más fuerte el cerebro. De pronto sí piensa mejor. Entonces cambie la pregunta: Si uno tiene un cerebro que piensa mejor, ¿puede convencer a las personas? Pues claro, ese es el concierto humano.

¿Qué opina de tantos negociantes que ofrecen vitaminas y medicinas para el cerebro?

Que quieren plata. La gente vende porquerías por plata, desde el principio de la vida. Es como el cuento de los tres judíos que están en un tren y llega un ruso y les pregunta: ¿Ustedes por qué son tan inteligentes?, y le contestan: Es que nosotros comemos cerebro de pescado, y si nos paga por estas cabezas, se las vendemos. El ruso se las come y piensa que de inmediato se va a poner más inteligente. Al rato regresa y dice: Pues me comí el cerebro de los pescados y nada; yo creo que eso no sirve. Entonces los judíos le responden: Le sirvió para que se diera cuenta de algo de lo que antes no se había dado cuenta: de que eso no sirve. ¡O sea que su cerebro empezó a funcionar!

Usted dijo que la plata es importante pero que el negocio es la vida…

Lo que dije es que el negociar, la capacidad de interactuar socialmente, es sumamente importante porque somos animales sociales. La plata es una manera muy sencilla de facilitar los negocios. Uno puede hacer una pregunta muy sencilla que yo le hago a la gente: ¿Cuánta plata tengo que darle para que me deje matarlo? Y responden: “¡Cómo así!”. El dinero es una metodología para mejorar ciertas cosas, pero no es la vida.

En esa perspectiva, ¿cómo explica usted la muerte? ¿Tanto luchar para morirse?

Es que si no quiere luchar, pues no luche. Pero si alguien no lucha, entonces no entendió la vida. La vida no es para que le paguen a uno para trabajar, qué cosa tan triste. Y si cree que el trabajo es para burros, si cree eso, fue que le dañaron el cerebro. Vivimos para trabajar, para pensar, para cambiar, eso es la vida.

¿Entonces usted no le tiene miedo a la muerte?

¡Pero cómo voy a tenerle miedo a la muerte! Qué le voy a tener miedo a la muerte si nunca voy a conocerla. La única muerte que yo no voy a conocer es la mía. La muerte para mí no existe. De todas maneras me voy a morir. Yo les digo a mis estudiantes: Estar vivo es sumamente peligroso; si no quiere peligro, muérase, porque a los muertos no les pasa nada.

¿Usted sueña?

Sí, con detalles y con sonidos y colores. Sueño en colores, oigo a las personas y le hablo a la gente en todos los idiomas, y pasan toda clase de situaciones, pasan cosas interesantes y la mayoría de ellas son verdad.

¿Cómo puede mejorarse la memoria?

La memoria es un estado funcional del cerebro. Si usted me pregunta cómo determina la masa muscular la fuerza, le respondo que la fuerza es la masa muscular. Haga ejercicio. Venden productos que pueden mejorar la memoria, como programas de computadora, y sudokus, y no solamente eso: viva más. Esos aparatitos son buenos y fuerzan a la gente a utilizar la memoria. A mí me dicen: Usted dejó de hablar castellano durante veinte años, ¿y cómo es que no se le olvidó? Pues es que si yo hablo el castellano y sueño en castellano, ¿cómo se me va a olvidar?

¿Los humanos tenemos el mismo cerebro o hay diferencias entre razas, entre hombre y mujer, entre ricos y pobres…?

La similitud de los cerebros es como la de la nariz: todas las personas la tienen, pero no hay dos iguales. El cerebro es el mismo para todos, pero se diferencia en la organización de los circuitos, que se da al azar; aquí la variabilidad es infinita. Hay personas con mayor capacidad para ver los colores, para interpretar música o para ser parlanchinas… Y eso depende de las propiedades intrínsecas de las neuronas, no del color de la piel o del tamaño del bolsillo.

¿Qué nos hace distintos entonces?

Una neurona es como una maraca que suena por su lado, y nunca deja de sonar. Frente a un estímulo externo, o de manera automática, todas las neuronas entran en un estado de ‘maraquismo’ y suenan a la par, después vuelve cada una a lo suyo… Esa capacidad para cambiar sus ritmos es distinta. Eso nos hace diferentes, pero la gente tiende a exagerar esas diferencias.

En definitiva, ¿qué es el amor?

Es un estado funcional, como una golosina, y los enamorados son golosos (“que me ame, que me ame”). Eso hace que se sienta rico y que se activen los sistemas de gratificación. Por eso gusta. Claro, eso es indistinto de lo que se ame o a quién se ame. Amar la plata o a alguien del mismo sexo es, funcionalmente, la misma vaina. Eso sí, nunca es demasiado, nadie se muere por exceso de amor. No es como la epilepsia.

¿Y el amor a primera vista?

Funciona como en el cerebro de los pájaros: el patrón de acción fijo estaba activado, disponible y listo cuando apareció la persona que le gustó, y listo.

¿Y el amor eterno?

Ese es de inteligentes que estructuran y modulan los patrones de acción fijos sobre la base de ver al otro como la mano de uno. Cuidarla es mi responsabilidad y viceversa. Saber que no habrá puñalada trapera es la norma. ¡Nunca, primero me matan tres veces! Esa es la clave neuronal del amor eterno, la que mantiene el estado funcional activo y bloquea cualquier cosa que le sea contraria. Es una calidad de estado mental. Si se entiende, no hay otra posibilidad que amar al otro; en cambio, querer acostarse con otro y pasarla rico no es amor. Amor es compromiso y cerebralmente está en el cerebro truhán, porque con él se interactúa y se avanza, con las tetas no. Amar es cerebralmente un baile y hay que bailar con el que pueda danzar con el cerebro de uno. Amar es bailar, no hacer gimnasia. Encontrar eso es muy difícil; hallarlo es un tesoro.

¿Qué es la inteligencia?

Cerebralmente es la capacidad de abstraer para simplificar y actuar sobre esa simplificación. Cerebralmente está entre un oído y el otro, es decir en todas partes… Y claro, existen diferentes tipos de inteligencia.

¿El subdesarrollo es un patrón cerebral?

El país puede estar subdesarrollado, pero yo no. Eso no es contagioso. Ah, no hay cerebros subdesarrollados.

Se dice que solo usamos el 10 por ciento del cerebro…

Esa es una forma estúpida de pensar. Lo usamos todo y nunca se detiene. El cerebro actúa todo siempre; lo que sí sucede es que unas funciones se inactivan para que otras puedan marchar. Eso es necesario.

¿Las nuevas generaciones serán más inteligentes?

No hablen caca…

¿Cómo define a una persona inteligente?

La que es capaz de poner en contexto el mundo externo.

¿Se puede ejercitar el cerebro?

Sí, la labor intelectual genera más labor intelectual…

¿Quién es genio?

Aquél al que no le cuesta trabajo.

¿Y nace o se hace?

Nace con patrones cerebrales específicos: por ejemplo, el que es buen matemático, no es bueno bailando; el que es bueno pintando, se puede enredar haciendo una cuenta.

¿Por qué los científicos no son políticos?

Porque la política es un arte, no una ciencia.

¿Cree que este país debe seguir siendo manejado por esos artistas?

Desgraciadamente no hay más remedio.

¿Tenemos buenos artistas de la política?

No son artistas de la política pura. La mayoría son fracasados de otras disciplinas.

¿Por qué usted pudo y otros no?

Por suerte. Sea lo que sea, no me hice a mí mismo. Si en el momento en que uno nace las narices grandes son favorables, y uno viene con ellas, ¡de buenas! El valor que uno tiene es el problema de los demás, uno no se juzga, lo juzgan los demás.

¿Cómo se sentiría si mañana encuentra la cura de una enfermedad?

¡Colombianísimo!

Arcoiris.com



@cavired

jueves, 27 de septiembre de 2012

El punto negro

El punto negro

Cierto dìa, un profesor entra al salòn de clases y le dice a los alumnos, que se preparen para una prueba sorpresa.

Todos se pusieron nerviosos, asustados por el examen que vendría, mientras el profesor iba entregando la hoja del examen con la parte frontal para abajo, de modo que no vieran lo que contenía hasta él decir en que constaba la prueba.

Una vez que entregó todas las hojas, les pidió que den vuelta la hoja y vean el contenido. Para sorpresa de todos era una hoja en blanco que tenía en el medio un punto negro.

Viendo la cara de sorpresa de todos sus alumnos, el profesor les dijo:
- Ahora van a escribir una redacción sobre lo que están viendo.
Todos los jóvenes, confundidos, se pusieron a pensar y a escribir sobre lo que veían.

Terminado el tiempo, el maestro recoge las hojas, las coloca en el frente del escritorio y comienza a leer las redacciones en voz alta. Todas, sin excepción se referían al punto negro de diferentes maneras.

Terminada la lectura, el profesor comenzó a hablar de la siguiente manera:
- Este test no es para darles una nota, les servirá como lección de vida. Nadie habló de la hoja en blanco, todos centraron su atención en el punto negro. Esto mismo pasa en nuestra vida, en ella tenemos una hoja en blanco entera, para ver y aprovechar, pero nos centramos en los puntos negros.

La vida es un regalo de la naturaleza, nos es dada con cariño y amor, siempre tenemos sobrados motivos para festejar, por su renovación, por los amigos que nos apoyan, el empleo que nos da el sustento, los milagros que suceden diariamente, y no obstante insistimos en mirar el punto negro, ya sea el problema de salud que nos afecta, la falta de dinero, la difícil relación con un familiar, la decepción con un amigo...

Los puntos negros son mínimos en comparación con todo lo que diariamente obtenemos, pero ellos ocupan nuestra mente, en todo momento. Saquen su atención de los puntos negros, aprovechen cada bendición, cada momento que el Creador nos da, tranquilícense y sean felices.


@cavired

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Nahun Frett: Comfort Zone

Nahun Frett: Comfort Zone: La zona de confort representa el conjunto de límites que, sutilmente, la persona acaba por confundir con el marco de su íntima existencia. S...

jueves, 21 de junio de 2012

El alma del liderazgo

El mes pasado estuvo en Bogotá el líder mundial Deepak Chopra, quien impartió un taller denominado ‘El alma del liderazgo’.

Estas son algunas de sus ideas, de acuerdo con las notas a mano alzada que tomé en estas charlas inspiradoras.

Cuatro cosas se esperan de un líder: esperanza, confianza, estabilidad y compasión.

Los líderes extraordinarios se toman un rato al día para estar en silencio, para reflexionar sobre preguntas fundamentales: ¿quién soy?, ¿qué quieren ellos? Esto da vida interior.

Lo importante es vivir las preguntas, no contestarlas. Tienen la capacidad de contar historias conmovedoras, emotivas, que inspiran. Son grandes contadores de historias.

Chopra cuenta la historia de su pueblo, de su familia, un día que Nerú visitó el poblado.

Su madre se preparó durante semanas, escogió el vestido, se arregló. Su padre se burlaba un poco, le decía que entre millones de personas Nerú, el primer ministro, nunca se fijaría en ella.

El día de la caravana, desde su jeep, en medio de la multitud, Nerú le lanzó una rosa y la miró, ella, muy tranquila, le dijo a su esposo: ¿no te lo dije?

La rosa fue expuesta en su casa en un cuarto especial y todo el pueblo hacía cola para verla y se volvió un símbolo de unidad. Luego, ella le regaló un pétalo a varios amigos y pusieron uno en el libro sagrado, y ella siempre le dijo a su hijo que esos pétalos representaban el alma de India, el sueño colectivo de Gandhi.

Los seguidores de Nerú crearon ese sueño colectivo de India del cual él forma parte.

Luego, propone preguntas para que cada cual, solo, las conteste: quién soy?, ¿qué quiero?, ¿cuál es mi propósito como líder, con mi empresa, mi ciudad, mi país?, ¿cuáles son mis momentos más alegres y representativos?, ¿cuáles son mis talentos, destrezas?, ¿quién se beneficia con mis talentos?, ¿cuáles son las relaciones más importantes?, ¿cómo les puedo dar más de mí?, ¿cómo puedo recibir más de ellos?, ¿quiénes son mis héroes?, ¿cómo expandir nuestra conciencia?

Nuestra conciencia determina las creencias de nosotros mismos.

En una conciencia oscura hay temores, baja autoestima, inseguridad. La conciencia determina nuestras expectativas, sueños, premisas de la realidad, emociones, sentimientos y percepción, la forma como vemos el mundo.

Los líderes, dice Chopra, son buenos observadores, lideran estando presentes. Observan y escuchan con el corazón, con la compasión, el amor, la ecuanimidad, sin rótulos, sin juicios, sin análisis.

Dice que toda limitación es una creencia.

Pide que cada cual escriba una creencia limitante, luego, que conteste estas preguntas: ¿es esto cierto?, ¿qué me aferra a esta creencia?, ¿quién sería yo sin esta creencia?, ¿cuál es el opuesto a esta creencia?

Las creencias limitantes se pueden modificar. El verdadero líder no depende del poder de las creencias, sino del poder propio.

El poder propio crea su propia atmósfera y la gente lo percibe.

Gente con poder propio: no se sienten menos que nadie, no tienen temor, son independientes a la crítica y al halago, no toman la crítica como algo personal.

Ricardo Santamaría

Politólogo – Periodista

ricardo.santamaria@fticonsulting.com

Portafolio.co

@cavired

lunes, 18 de junio de 2012

Los 4 acuerdos

Muchas personas han mejorado su vida aplicando los cuatro acuerdos del chamán tolteca, Miguel Ruiz. Su libro, del mismo nombre, es claro, práctico y te ayuda a mejorar tu calidad de vida. Son compromisos valiosos para crear nuevos hábitos que transforman la vida y te permiten ser feliz y estar en armonía con los demás.

Dicen que un hábito se crea en cuatro semanas, si perseveras y eres fiel a lo que has acordado. Los cuatro acuerdos son: sé impecable con tus palabras; no te tomes nada personal, no hagas suposiciones, y haz siempre tu máximo esfuerzo.

Me tomo la licencia de comentarlos para que los comprendas mejor:

1. Sé impecable con tus palabras. Elige hablar con amor o callar, decide no juzgar y decir sólo palabras que unan y motiven.

Las palabras tienen poder y, como bien dijo Shakespeare, “hay palabras que son puñales”, pero también hay palabras que inspiran, acercan, animan y sanan. La palabra es sagrada y debes aprender a usarla con unción y a callar cuando tus palabras van a lastimar a otros y a contaminar un ambiente.

Hoy en las redes sociales la gente es bien ligera, fresca o impulsiva al usar la palabra. Lo grave es que las palabras no se las lleva el viento, no, siempre dejan una huella que perdura.

2. No te tomes nada personal. Silencia el ego, no busques aprobación y sé sordo a las críticas malévolas.

El ego es el yo soberbio que se resiente cuando atacan, no tu esencia, sino tu imagen. Si te centras en tu esencia divina y espiritual, no te importará que hablen mal y serás inmune a las críticas. Sólo tomarás lo que te sirva para mejorar como ser humano.

3. No hagas suposiciones.

Verifica antes de opinar y busca la verdad más allá de tu verdad. Suponer siempre es dañino y verificar siempre es de sabios. Recuerda que antes de emitir un juicio debes pasar tres filtros: ¿lo que voy a expresar es verdadero?, ¿es bueno? y ¿es útil? Si no pasas esos filtros cállate y no hagas daño.

Somos dueños de nuestro silencio y esclavos de nuestras opiniones. Todos los sabios han sido amantes del silencio.

4. Haz siempre tu máximo esfuerzo. Entrégate sin medida. Siembra lo mejor y lo mejor recogerás. Busca la excelencia sin dejar de ser humilde. Dar lo mejor siempre te saca adelante y te permite convertir en posibles muchos imposibles con el poder de la fe y la fuerza telúrica de la pasión.

Dicen que mientras los pesimistas se quejan, los optimistas mejoran el mundo. Sí, mientras un mediocre busca excusas para no hacer algo, el ser excelente ya lo ha hecho.

Los cuatro acuerdos son sagrados y al seguirlos caminas en la luz y en el amor, muy lejos de la oscuridad.

Hace poco Miguel Ruiz sacó su libro El quinto acuerdo: sé escéptico, pero aprende a escuchar. Es sano dudar y no tragar entero, sin dejar de creer. El secreto es llevar los acuerdos a la práctica. Ten muy presente que sabio no es el que sabe, sabio es el que practica.

Gonzalo Gallo González

Escritor – Conferencista

charleschaplin@oasisgonzalogallo.com

Portafolio.co

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